Presentación




Esta sencilla frase de Carl Sagan sobre la necesidad del origen de todas las cosas, fue el impulso inspirador que me hizo ver la pequeña luz que había buscado durante largo tiempo. ¡Los UNIVERSOS, eso era precisamente lo que buscaba!

Como supongo que han hecho antes otros muchos profesionales, siempre me había preguntado cómo es que las diferentes disciplinas que abarca el mundo gestión empresarial trataban siempre sus conceptos de forma aislada y estanca cuando era tan necesario el tener una visión de conjunto y actuar en equipo en pos de los objetivos de la organización. Nadie se imaginaría un equipo de futbol que entrenase por separado: los delanteros por un lado, los defensas por otro, la línea de medios los martes y jueves y los porteros, incluso, en horario nocturno. Sería de locos. Entonces por qué razón la formación empresarial se centra en una única visión que parece dirigirlo todo. A los estudiantes del mundo del marketing se les hace creer que ellos son el corazón del negocio y están llamados a dirigirlo, pero es que a los del mundo económico y de los RRHH les ocurre lo mismo, y supongo que a los ingenieros de producción les sucede otro tanto. Cuando estudiamos, todos elaboramos planes estratégicos y de negocio por el que somos evaluados y felicitados efusivamente, pero, inconscientemente, se nos hace creer que nosotros somos los importantes, los fundamentales, y poco o nada se nos enseña del mundo – del universo – de los demás. Luego, claro, salimos al mundo real y cada uno juega a lo suyo con las organizaciones que nos son confiadas, moviéndonos de forma errática por culpa de los conflictos de intereses y los desencuentros entre sus responsables. Resultan tradicionales los continuos malos ambientes de comercial con producción, de RRHH con la propia dirección general y de finanzas con todos. Cada parte ignora lo fundamental de la otra y lo suyo se le antoja primordial.

Transcurrido el tiempo, asumidas las circunstancias y ya en pleno desarrollo, seguimos encontrando visiones parciales de formación: habilidades directivas, gestión del capital humano, decisiones en tiempos de crisis, optimización de almacenes y un largo, larguísimo etcétera de formaciones no regladas, igualmente aisladas y donde nadie se molesta en mostrar la conexión con el resto de conceptos, ni tan siquiera dentro de su propio ámbito de aplicación. Simplemente se da por hecho que todo el mundo lo sabe y lo entiende, cuando no es así en absoluto. Tal vez los cursos de finanzas para no financieros podrían salvarse de la quema, precisamente por ir dirigidos a un público no avezado en la materia.

Además, no nos engañemos, también resulta muy conveniente esconder nuestros conocimientos y darles – darnos – importancia tras una cortina de misterio y palabras desconocidas para el resto, normalmente anglicismos: los targets y los briefings para los de marketing, los budgets y los cash flows para los financieros, ¡oh, que interesante y profundo!

Lo expuesto hasta aquí tal vez sea políticamente incorrecto. Bien, de eso se trata. Se supone que a las personas en general y a los profesionales en particular, no nos gusta reconocer nuestras propias carencias y somos buenos conocedores del entorno que nos rodea, especialmente en el terreno laboral. ¡Pues simplemente, no es cierto! Los financieros normalmente no sabemos una palabra de marketing, estos a su vez solo tienen vagas ideas de RRHH, los de personal no saben ni cómo se fabrica un palillo y los directores generales, bueno, los directores generales saben de todo un poco y un mucho de nada.

Para hacer una tarta de manzana primero tienes que crear un universo.

Era así de simple, bastaba con recopilar las informaciones por orden, cada una en su correspondiente carpeta... y eso si lo sabemos hacer. Ni tan siquiera tenemos que inventar los conceptos, ya están inventados, aunque nadie los mencione casi nunca. Luego sigamos haciendo lo mismo con los distintos temas, aquí pongamos un poco más de nuestra parte y creemos nuestros propios capítulos y dentro de ellos los conceptos principales. Habremos obtenido nuestra propia biblioteca básica de conocimientos de gestión que nos aportará una visión panorámica del mundo de la organización y dirección de la empresa. Resulta tan obvio que ofende la inteligencia, pero nadie lo había hecho hasta ahora, que se sepa.

A partir de aquí solo se trata de clasificar e informarse para luego comprender y marcar las bases de la futura colaboración interpersonal. ¡Es fácil! Reconozcamos nuestras faltas, rompamos nuestros miedos, conozcamos al otro, a los otros. Aseguremos la confianza como base del compromiso y juguemos en equipo.

Una vez sentadas las primeras bases, el resto es fácil, apliquemos métodos de Gestión Científica


La llamada Gestión Científica es una nueva metodología 
de trabajo orientada a maximizar la eficacia 
dentro del mundo de la empresa mediante 
el control integral de la gestión. 


Las bases de su secreto son la sistemática organización, la correcta orientación comercial, el cuidado del capital humano y la buena administración, a través de la visualización de su dirección como un todo integrado – los universos empresariales – en lugar del tradicional tratamiento como actividades independientes complementarias. 

Se trata, por tanto, de la contraposición de dos visiones distintas y hasta antagónicas del mundo de la gestión de empresa: La incorporación de conceptos ya estudiados, el análisis de datos y la planificación estratégica frente al obsoleto método de cuestionarlo todo buscando las pequeñas economías, las decisiones intuitivas y las carencias de visión a largo plazo. 

La objetividad frente a la subjetividad. 

Sus metas: aprovechar el tiempo y el esfuerzo tomando las decisiones adecuadas. Sus exigencias: El trabajo común y la confianza que llevan al compromiso con la organización. 

Desde aquí, modestamente, quiero contribuir a la necesaria labor divulgadora de esta idea, ofreciendo una primera clasificación de temáticas siempre tratadas bajo el prisma de una particular visión personal más dada a la realidad de lo políticamente incorrecto – como ya he mencionado – que a la hipocresía de lo cómodo y conveniente.

Para hacer una tarta de manzana primero tienes que crear un universo.

Un universo, el de los Sistemas, también llamado de Visión Interna o de Procesos. Segundo universo, el de los Clientes. Tercer universo, el de las Personas, también llamado de RRHH o de Aprendizaje y Mejora. Y el último universo, el del Dinero, más comúnmente llamado de las Finanzas.

Ya tenemos las cuatro carpetas principales, ahora vamos a seguir organizando ...


No está en mi ánimo despertar en los visitantes falsas expectativas sobre el contenido de las informaciones aportadas, el valor de estas radica en la practicidad de su potencial aplicación inmediata y no en complejos y maravillosos desarrollos teóricos de escaso aprovechamiento. Tan solo la posibilidad de poder aportar una idea válida por cada una de las presentaciones ya me parece suficientemente gratificante, ese ha sido el planteamiento con el que yo mismo he asistido a cursos y seminarios durante años: obtener una sola idea aplicable por día de asistencia. 

En cualquier caso, tod@ visitante es bienvenid@ a este Blog, y si alguna persona estuviera interesada en ampliar las informaciones en él expuestas, que no dude en ponerse en contacto directamente conmigo mediante email.


Manuel J. García
mjg.profesional@gmail.com

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